Bienvenido, 2022: Opinión de Juan Carlos Sánchez Magallán

Las familias mexicanas cerramos la temporada navideña en un ambiente de amor y cariño, evocando los recuerdos más importantes del año que feneció.

Se revisaron los compromisos que nos propusimos hace un año.

Así, avances académicos, profesionales y laborales fueron temas obligados, impedimentos y dificultades para revisar lo andado, establecer nuevas metas para este 2022 es costumbre obligada en mi familia.

Las festividades de invierno impulsan a la reflexión en un deseo colectivo sustentado en la ilusión de ser mejores, de cambiar hábitos alimenticios y de conducta.

En la ilusión de ser mejores y más productivos para cumplir las exigencias intelectuales y anímicas.

El cambio es un requerimiento propio del ser humano, nadie con un mínimo de sentido racional pretende permanecer estático y menos ahora, con tanta competencia en todas las áreas laborales.

La pandemia de covid-19 obligó a subirnos a las tecnologías de la información; no conocerlas y no usarlas es permanecer en la prehistoria.

Sin duda, mejorar es una exigencia social, ir más allá de lo elemental con propuestas innovadoras y agresivas que provoquen nuestra participación, para medir nuestra capacidad de respuesta a los desafíos de la recuperación en salud y la económica.

En nuestro país, 2022 será el año de la reactivación y consolidación del crecimiento económico, su fortaleza dependerá del desarrollo de los procesos electorales de revocación de mandato, la elección de los seis gobernadores (Aguascalientes, Durango, Hidalgo, Oaxaca, Tamaulipas y Quintana Roo), del manejo que se tenga con las nuevas variantes de covid-19 y los factores externos internacionales.

La economía mundial observó una recuperación sólida en el segundo semestre de 2021, tendencia reversible de no controlar los nuevos brotes pandémicos, como delta y ómicron. En Europa han endurecido las prevenciones sanitarias, imponiendo de nuevo restricciones sociales.

De ahí la importancia del compromiso del G20, la ONU y de las farmacéuticas de vacunar al 50% de la población al finalizar este semestre.

Ciertamente, el SARS-CoV-2 se neutralizará el día que todos los seres humanos del planeta estemos vacunados; lo que difícilmente sucederá por los millones de renuentes al biológico, si a esto agregamos las fallas de las cadenas comerciales de suministro, los cuellos de botella en el transporte marítimo, la escasez de contenedores y el incremento de su demanda, han puesto en crisis a los productores que, obligados, buscan nuevas fuentes de abasto de materias primas. Todo lo anterior, sumado a los conflictos geopolíticos del mundo, están y pueden generar una terrible inflación mundial.

Las tensiones de Estados Unidos y sus aliados al imponer sanciones económicas a Rusia y ante la posibilidad de interrumpir la operación del gasoducto Nord Stream 2, por su intención de invadir Ucrania. Esta crisis energética global dispararía los costos del petróleo, incluso arriba de los 100 dólares por barril, señalan especialistas.

Estados Unidos y China también tienen conflicto de intereses con respecto a Taiwán, pues Pekín pretende cambiar el statu quo del territorio insular. Adicionalmente, Biden anunció el boicot de los Juegos Olímpicos de invierno de Pekín, por las violaciones en materia de derechos humanos en China, que, dicho sea de paso, puede vivir una desaceleración económica por la reticencia de abandonar su política de “cero covid”, siendo la economía de mayor crecimiento, seguida de la India, gracias al suministro de sus productos electrónicos y médicos. Una ralentización de su economía tendría un efecto dominó en el mundo.

Así que, estimados lectores, agradezco su tolerancia y reflexión a todo lo publicado. Les deseo un 2022 pleno de salud y determinación para lograr, pues, anhelos y metas nuevas, que la luz, la prosperidad y la alegría inunden a sus familias. ¿O no, estimado lector?

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