Crisis climática en México: No estamos preparados para enfrentar sus efectos

El cambio climático es el reto más grande que hemos tenido que enfrentar. Nuestro gobierno no ve que al no atenderlo agrava todos los demás que sufrimos diariamente.

Gobernar es el ejercicio de decidir qué es un problema y cómo poner en marcha la maquinaria del Estado para resolverlo. Suena sencillo, pero es realmente el gran reto al que se enfrentan las personas que están al frente del gobierno todos los días.

Las demandas son muchas y todas parecen urgentes, es justo el deber de las y los gobernantes tener el suficiente criterio para establecer un orden de prioridades y saber que se atiende y qué no. México enfrenta muchos retos de seguridad, desarrollo social y económicos, pero no podemos pretender que nuestro país sea ajeno a la mayor crisis a la que nos enfrentamos como humanidad, el cambio climático.

Los efectos de la crisis ambiental se están comenzando a sentir en todo el mundo, se agravará en los próximos años y México ha decidido no abordarla como prioridad.

¿Cuáles son los efectos del cambio climático a nivel mundial?

Hace unos meses algunas estaciones del metro de Londres tuvieron que cerrar su servicio porque el calor dentro de ellas era insoportable, hace unos días vimos imágenes de las inundaciones en Pakistán y aquí en México vivimos una sequía que dejó sin agua durante semanas a la tercera ciudad más importante del país. La crisis climática ya llegó y no estamos preparados.

Lejos de plantear una estrategia seria que colocara a México como un país líder de la región en la materia, el gobierno actual ha decidido no asumir la situación como una prioridad sin darse cuenta que la inacción es aumentar el problema. Tan sólo este año se ha aumentado la generación de energía basada en carbón y se trató de impulsar una reforma eléctrica que amenazaba con disminuir el mercado de las energías renovables.

La actitud, políticas y discurso del gobierno federal actual muestran que la crisis climática no es una de sus prioridades. Pudiera entenderse que nuestro país tiene por delante los retos de seguridad, bienestar y economía al ser tan grandes, pero la realidad es que de no atender la crisis climática todos ellos se empeorarán aún más.

¿La gente de comunidades alejadas podrá costear migrar a lugares donde sí haya agua? ¿Qué pasará con la economía nacional cuando el campo ya no dé para seguir exportando aguacate, jitomate y bayas? ¿El crimen organizado se dedicará más a la extorsión y secuestro cuando las tierras que tienen ocupadas ya no den para la producción de drogas ni haya gente que las trabaje?

Este año España aprobó la Ley de Cambio Climático y Transición Energética la cual contiene un plan con medidas muy concretas que México podría tomar como ejemplo para trazar una ruta clara.

Algunas de ellas son la prohibición de la venta de vehículos que emitan CO2 a partir de 2042, la expedición de bonos verdes de deuda e incluso obligar a las ciudades de más de 50 mil habitantes a contar con un plan de movilidad sustentable que reduzca el uso del automóvil.

México es un país que cuenta con más de 11 mil kilómetros de litoral y que tiene centros poblaciones tan importantes y grandes como Cancún en donde viven más de 880 mil personas.

La subida de los niveles de los mares devorará a esas ciudades y afectaría para siempre la capacidad de nuestras ciudades para ser lugares viables para vivir como ya está sucediendo en Monterrey y por temporadas en la Ciudad de México.

El gobierno mexicano debe actuar ya y comprender que el medio ambiente no distingue de banderas o fronteras y que poco le importará al mar la defensa de la soberanía cuando venga a reclamar nuestras costas.

El heraldo

Arriba
error: Alert: ¡¡El contenido está protegido !!