Desafíos (II): Opinión de Juan Carlos Sánchez Magallán.

Estimado lector, en el artículo anterior analizamos el desafío científico que tienen los gobiernos de los estados nación para lograr la inmunización de todos los habitantes del globo y evitar sigan los contagios del virus del covid-19; así mismo el desafío de evitar a la delincuencia cibernética que aprovecha muy bien la crisis sanitaria para delinquir en contra de personas y empresas importantes.

Los ciberataques conocidos como ransomware consisten en el pago de un rescate al grupo delincuencial para que deje al afectado en libertad informática. Ciertamente, al ser un negocio lucrativo y con ganancias millonarias, los cibercriminales están migrando a sus víctimas objetivo, al dejar las campañas masivas de extorsión y robo de identidad a los usuarios físicos, dirigiendo sus operaciones a objetivos más puntuales.

Este tipo de secuestros offline o digitales se realizan para la obtención de sumas de dinero cuantiosas, a cambio de darles acceso a las víctimas a sus sistemas informáticos de las que tienen el control total.

Sus principales objetivos son corporaciones que manejan flujos de capital importantes: instituciones financieras, aseguradoras digitales o compañías de informática.

El analista Santiago Pontiroli, de la firma de seguridad Kaspersky, estima que el impacto económico a las empresas es de 700 mil dólares, más los 7 o 14 millones de dólares que fijan los secuestradores para liberar los datos y otra suma extra por no filtrarlos y revenderlos en el mercado negro, pues al ser información sensible, es valiosa para otras empresas multinacionales.

En Estados Unidos existe una iniciativa de ley que pretende penalizar a quien pague por este tipo de ilícitos prácticos; el Departamento del Tesoro y el FBI recomiendan que no se paguen estos rescates, pues implica apalancar el modelo ilícito de negocio violando las regulaciones vigentes al sostener una relación directa con los ciberdelincuentes, que pueden tener un historial delictivo; tipificándose el delito de financiamiento a las actividades delictivas.

México es el país con mayor índice de secuestros de la información, seguido de Brasil y Colombia, según expertos de las Tecnologías de la información.

La Condusef (Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros) informa que los fraudes cibernéticos crecieron 35% sólo en el primer trimestre de 2019, en relación con el mismo de 2018 y estima que le representa a los minoristas unos 130 mil millones de dólares sólo en el periodo 2019 a 2023.

El Instituto Federal de Telecomunicaciones señala que México fue el país más agredido durante los primeros nueve meses de 2020, con un millón 319 mil 960 ataques de ransomware, por lo que los especialistas recomiendan a las empresas mayor higiene digital; automatizar los procesos, capacitar a su personal, mejorar los instrumentos tecnológicos, eliminando equipos viejos y regularizando las licencias de software, pues 66% son ilegales en Latinoamérica y en el mundo la piratería es de 35%, por lo que se requiere una completa limpieza digital para combatir los ciberataques, manteniendo segura la bandeja de entrada, cuidando las claves de acceso con contraseñas seguras y protegiendo los dispositivos, habilitando las opciones de bloqueo, pues Check Point Software Technologies informó que las campañas de infodemia (desinformación) y las fake news seguirán usando la pandemia para provocar confusión entre los usuarios; los ciberataques seguirán aumentando la cadena de suministro; la guerra fría se intensificará con conflictos indirectos para la desestabilización mundial; las criptodivisas seguirán ganando terreno entre los ciberdelincuentes; los dispositivos móviles (tokens) se usarán con mayor frecuencia y serán el centro de su atención.

La tecnología deepfake seguirá al alza con técnicas de video o audios falsos; y el ransomware seguirá siendo el instrumento favorito para secuestrar la información de las empresas para seguir lucrando con “el derecho de piso electrónico” ¿o no, estimado lector?

Arriba
error: Alert: ¡¡El contenido está protegido !!