Detectan misteriosos cuerpos rojos en el cinturón de asteroides, podrían ser la clave para entender el inicio de todo

Los científicos creen que estudiar estos asteroides rojos no solo aportaría nuevas claves sobre la formación del Sistema Solar, sino que aportaría datos sobre el inicio de todo.  

Los meteoritos son algo más que común en el espacio, por lo que la presencia de  dos objetos de un intenso color rojo en el sistema Solar no debería causar ninguna preocupación, pero lo hacen. Y es que están en un lugar donde nadie esperaba encontrarlos: en el cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter. 

Los científicos están consternados y emocionados, pues de confirmarse su localización, se podría estudiar los objetos transneptunianos sin tener que ir tan lejos. Los asteroides rojizos como tal no son una novedad, pues por lo regular es el color predominante en las rocas que flotan más allá de Neptuno; esta tonalidad es por la abundancia de moléculas orgánicas en su superficie.

¿Por qué es tan especial que sean rojos los asteroides? 

Los investigadores consideran que los asteroides rojizos es lo que queda del origen del Sistema Solar, pero están lejos de nuestro alcance, además de que los asteroides del cinturón de asteroides, por contra, suelen ser grises porque no tienen esta capa de materia orgánica. Es justo en esa zona donde un equipo internacional de Astrónomos liderado por Sunao Hasegawa, de la Agencia Espacial Japonesa (JAXA) acaba de hallar dos notas de color.

Los cuerpos localizados se llaman 203 Pompeia y 269 Justitia. Pompeia mide alrededor de 112 km y está estructuralmente intacto, mientras que Justitia, que solo tiene la mitad de tamaño, parece ser el resultado de alguna colisión. Ambos parecen capturados por la gravedad de Júpiter, solo que no se quedaron en la órbita del gigante gaseoso sino en el cinturón de asteroides. Su movimiento es casi perfectamente circular, por lo que podrían haber estado ahí desde hace mucho tiempo.

Lo fascinante es que los objetos transneptunianos, como su nombre lo indica, se encuentran más allá de la órbita de Neptuno, por lo que no se sabe mucho de ellos. Si este hallazgo es verdadero, explorarlos con una misión específica no solo aportaría nuevas claves sobre la formación de nuestro Sistema Solar, sino que aportaría datos sobre el inicio de todo.  

El Heraldo de México

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