En contra de las mujeres; Rosy Urbina por un lado dice que está a favor de su género y por el otro abusa de ellas.

Así, la alcaldesa de Morena en Tapachula que pregona ser muy humanista, en los hechos se aprovecha de los demás.

En contra de las mujeres. Y eso es lo que sabemos, porque debe de haber más casos que se han cometido en “la caja de cristal”.

¿La “Layda Sansores” de Chiapas?

Se pavoneaba del evento de la “justicia terapéutica”, que no es otra cosa que darle “carpetazo” a los hechos de enero de 2020, cuando retuvieron y golpearon a pobladores de Toquian Grande y Pavencul.

Y como ha sido Doña Rosy, esperaba que todo saliera bien, tomándose la foto con los diputados locales y presumiendo algo que no hace.

Sin embargo, todo se le arruinó con la presencia de Cinthya Alvarado, que, aunque no estemos de acuerdo con su forma de ser, tiene derecho a expresarse.

La alcaldesa cree que hizo bien en interpelar, pero no fue lo correcto. Porque, debe de entender que es una autoridad y era mejor que guardara la compostura.

¿Qué podemos pedir de alguien que llegó por un golpe de suerte en 2020 a ser alcaldesa de Tapachula?

Sobre todo, la expresión que habría dicho en corto, y que sorprendió a varios de los asistentes: “Que se vaya a la… no le voy a dar ni ma…”

Bueno, hasta algunos creyeron que era una imitación de otro personaje que habla de manera grosera y florida de Morena. ¿Será la “Layda Sansores” de Chiapas?

¿Y LA PALABRA?

En un segundo acto, entró en acción el nuevo Director de Comunicación Social, Erik Sánchez, quien fue el que ordenó el ataque en contra de Cinthya Alvarado, con lo cual –aparte de la violencia de género– hicieron que el hecho trascendiera en Tapachula y casi por todo Chiapas.

Pero, así ha tratado la alcaldesa a las mujeres.

Antes de que terminara su interinato, corrió a policías de su mismo género, sin importarle nada, ni siquiera que había señoras de avanzada edad y otras que son el sustento de sus familias.

También ha cometido violencia política en contra de las regidoras –de Morena, Verde y PRI– que se atrevieron a contradecirle en varios asuntos dentro del cabildo.

Y dicen que así es con empleadas del ayuntamiento, a quienes les receta indiferencia, prepotencia, malas palabras y hasta humillaciones.

A pesar de esto, hay lambiscones que todavía le aplauden y le dicen que hace bien, cuando les debería de dar vergüenza la forma como resuelven estos asuntos tan delicados.

¿Y en dónde quedó la palabra? ¿O es solo una frase de la administración de la alcaldesa?

En contra de las mujeres. Lo bueno es que una de ellas es la que gobierna la segunda ciudad más importante de Chiapas, de lo contrario, les iría peor a las féminas de Tapachula.

MORALEJA: ¡NO SE PUEDE TAPAR EL SOL CON UN DEDO!

AL MARGEN: ¡POR ESO PELEAN!

La Dirección de Comunicación Social de Tapachula es casi “una mina de oro”. El sueldo con “compe” está en los 80 mil pesos al mes.

Aparte, se manejan alrededor de un millón en pagos a periódicos y medios de la capital de Chiapas, así como otros de esta ciudad, que bien deja buenos dividendos al titular. Por eso pelean… ¡Ese hueso!

El Periodista MX

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