Kamila Valieva terminó llorando; le reprochan

Tras quedar fuera de las medallas, la patinadora terminó en llanto. Su entrenadora Eteri Tuberidze le reclamó que por qué había bajado los brazos

El programa libre del patinaje artístico de los Juegos Olímpicos de Invierno 2022, marcado principalmente por la mala actuación de la favorita de 15 años Kamila Valieva, que quedó finalmente cuarta, llenó de nervios al equipo ruso y disparó las emociones entre las integrantes del equipo.

Valieva, de 15 años, volvió a hundirse anímicamente y terminó llorando. Tuvo cuatro caídas durante la ejecución, que terminaron sacándole del podio pese a haber dominado el programa corto.

Desde hace una semana, la presión es enorme. El motivo: un control antidopaje positivo por una sustancia prohibida (trimetazidina) del 25 de diciembre y notificado el 8 de febrero, un día después de su victoria en la prueba por equipos en los Juegos de Pekín.

La entrenadora de las rusas, la exigente y controvertida Eteri Tuberidze, preguntó a Valieva por qué había bajado los brazos y había dejado escapar no solo el oro sino las medallas.

¿Por qué has bajado los brazos? ¿Por qué has bajado los brazos? Dime«, le reprochaba.

Luego se mostró comprensiva con su joven pupila y le pasó el brazo por encima.

Una integrante del equipo ruso también consolaba a Valieva: «No es tu derrota. Todo el mundo está contra ti. Vas a continuar patinando y se lo demostrarás».

La ganadora del oro en Pekín-2022, la también rusa Anna Shcherbakova, también fue preguntada por lo ocurrido con su joven compatriota.

«Vi el paso de Kamila y sufrí mucho por ello porque desde el primer salto vimos que iba mal«, explicó, antes de señalar que la jornada del programa libre le dejó «emocionalmente vacía».

Más allá del asunto de Valieva, la también patinadora rusa Alexandra Trusova, subcampeona, pero decepcionada con el segundo lugar, protagonizó otro gran enfado.

¡Odio este deporte! ¡Odio este deporte¡ ¡Odio todo esto! ¡No quiero ir (a la ceremonia del podio)!», gritó.

Más tarde, ante los periodistas, Trusova estuvo más tranquila y relativizó sus palabras: «Por supuesto, había mucha emoción. Voy a reflexionar sobre ello y tomaré una decisión más tarde sobre lo que voy a hacer en el futuro».

«Hice todo lo que podía. Tenía ganas de llorar, así que he llorado, eso es todo. Hace tres semanas que estoy sola, sin mi madre, sin mi perro», apuntó.

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