La corrupción en la Universidad Autónoma de Chiapas es descarada y mafiosa

En un acto de nepotismo e influyentismo, el Rector de la UNACH, Faustino Natarén Nandayapa, nombró al más puro estilo del dedazo a Hernán Orbelín Mandujano Camacho como nuevo Director de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, Campus II – UNACH.

Como todo lo que hace Faustino, realizó una convocatoria amañada, de un día para el otro y favoreciendo únicamente a Mandujano Camacho, un maestro mediocre, de los peores evaluados, pero que su gran mérito es ser tío de la Secretaria General de la UNACH, María Eugenia Culebro Mandujano, quien hizo lo imposible para imponer a su parentela.

Y el descaro más grande, en lo oscurito, a escondidas como le encanta hacer las cosas a Fautino, como un delincuente, le rindió protesta a Orbelín su propia sobrina, como aparece en la foto oficial de la Universidad.

Hasta este momento nadie puede parar los excesos del Rector CaFaNaNa, que como líder de una pandilla, designa sus testaferros autoritariamente, sin importarle que no cumpla ni con el más mínimo de los requisitos, un docente de lo peor y aun cuando esto se trate de un acto descarado de nepotismo.

Faustino está llevando a la Universidad Autónoma de Chiapas a un camino sin retorno de corrupción y manejos obscuros, que podría poner en peligro la estabilidad el Alma Mater, mientras que los miembros de la Junta de Gobierno y el Consejo Universitario son testigos silenciosos del autoritarismo del Rector y su pandilla.

Agencia 55

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