La Reina Isabel II resiste a toda polémica contra la corona británica

Isabel II festeja su jubileo de platino, mientras su hijo encara un juicio

La corona británica ha logrado superar todo tipo de escándalos como acusaciones de racismo, infidelidades, fetichismo, divorcios y actualmente, señalamientos de abuso sexual; polémicas que Isabel II ha tenido que hacer frente durante su mandato que está por cumplir su 70 aniversario.

Una de las polémicas más sonadas fue el reciente retiro del príncipe Harry, nieto de la monarca, de las actividades de la realeza, tras revelar que él y su esposa Meghan Markle sufrieron de racismo por parte de la propia familia.

Markle aseguró que miembros de la realeza expresaron su preocupación por el color de piel que tendría su primer hijo, Archie.
El duque de Sussex también causó polémicas por varios años, cuando aún era soltero y era conocido como el nieto problemático, tras salir a luz sus fiestas con exceso de alcohol y marihuana.

En este año del jubileo de platino la monarca se distanció de su hijo, el príncipe Andrés, para evitar que su juicio por abuso sexual a una menor contamine la imagen de la familia. Motivo por el cual se le retiraron los títulos militares y patronatos reales que él poseía.

Este escándalo data de los años 90, cuando Andrés se casó con Sarah Ferguson; se creía que «sentaría cabeza», pero no fue así, siguió con las fiestas, prostitutas y orgías. Sarah, por su parte, fue fotografiada en topless junto a un empresario americano, mientras éste le lamía los pies y a lado estaban sus dos hijas pequeñas.

Otro conflicto se desató tras la muerte del príncipe Felipe (9 de abril de 2021), esposo de Isabel II, cuando los hijos: Carlos de Gales y el conde de Wessex, Edward, pelearon por el título que su padre ostentó desde que contrajo matrimonio.

MUERTE TORMENTOSA

La monarca fue duramente criticada por falta de «compasión», cuando el 31 de agosto de 1997, la entonces princesa de Gales falleció en un accidente automovilístico en París.

Lady Di, como también era conocida, se convirtió en una «piedra en el zapato» para la familia, pues mostró comportamientos que no eran aceptados por Isabel II como tener conversaciones de temas privados con el personal del palacio, confesar en una entrevista que tuvo una relación con un exoficial de la guardia real, sus problemas de bulimia, y que filtrara a la prensa los acuerdos económicos a los que se llegó cuando se divorció de su marido, el príncipe Carlos, quien le fue infiel. 

El Heraldo de México

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