NASA halla una «supertierra» que se parece al infierno; así es ese planeta

Este planeta está tan cerca de su estrella que la gravedad ha encerrado un hemisferio en una luz diurna abrasadora que provoca condiciones muy hostiles.

Científicos localizaron una «supertierra» con una superficie cubierta de lava, muchos han comenzado a llamar a este planeta “el infierno”. Al respecto, la NASA dijo que su telescopio espacial James Webb está «a solo unas semanas» de dar más detalles de «55 Cancri e», su nombre oficial.  

Esta «supertierra súper caliente» está a unos 50 años luz de la Tierra; se ubica a menos de 2.4 millones de kilómetros de su estrella, que es similar a nuestro Sol, al cual rodea en tan sólo 18 horas, lo cual es muy poco, teniendo en cuenta que nuestro hogar demora 365 días en hacer lo propio. 

«Con temperaturas superficiales muy por encima del punto de fusión de los minerales típicos formadores de rocas, se cree que el lado diurno del planeta está cubierto de océanos de lava», dijo la NASA sobre 55 Cancrie.

Es como si la Tierra estuviera muchísimo más cerca del Sol

«Imagina si la Tierra estuviera mucho, mucho más cerca del Sol. Tan cerca que un año entero dura solo unas pocas horas. Tan cerca que la gravedad ha encerrado un hemisferio en una luz diurna abrasadora permanente y el otro en una oscuridad sin fin. Tan cerca que los océanos hierven, las rocas comienzan a derretirse y las nubes hacen llover lava«, «, dijo la agencia espacial.

La NASA describe las «supertierras» como «una clase de planetas diferente a cualquier otro en nuestro sistema solar». Son más masivos que la Tierra pero más ligeros que los gigantes de hielo como Neptuno y Urano, y pueden estar hechos de gas, roca o una combinación de ambos. Están entre el doble del tamaño de la Tierra y hasta 10 veces su masa.

55 Cancri e fue visto inicialmente a través del telescopio espacial Spitzer. Los astrónomos tienen diferentes hipótesis, entre ellas que el planeta tiene «una atmósfera dinámica” y que su superficie se calentaría, se derretiría e incluso se vaporizaría durante el día, formando una atmósfera muy delgada que el Webb podría detectar.

«Por la noche, el vapor se enfriaba y se condensaba para formar gotas de lava que lloverían de vuelta a la superficie, volviéndose sólidas de nuevo a medida que cae la noche», abundó.  Se espera la primera observación del planeta en algún momento de este verano después de que el Telescopio Espacial James Webb logre entrar en funcionamiento completo. 

El Heraldo de México

Arriba
error: Alert: ¡¡El contenido está protegido !!