Paz; Opinión de Juan Carlos Sánchez Magallán

Todos los años, desde 1981, se celebra en esta fecha el Día Internacional de la Paz, con el objetivo de fortalecer y propiciar su desarrollo. En este día, la ONU hace un llamado a todos los estados y países a establecer “un cese al fuego” en los lugares en conflicto bélico; ¿Rusia y Ucrania harán esto, se darán unas horas para reflexionar sobre la necesidad de buscar la paz y no la guerra? Lo dudo, pues la UE y los países más poderosos del mundo siguen alentando a Ucrania para fortalecer la industria de la guerra, sus economías y, como resultado, sus erarios. El canciller Marcelo Ebrard presentará ante la Asamblea General de la ONU un punto de acuerdo para el cese de la guerra de los países en conflicto del mundo.

La celebración de esta efeméride tiene su fundamentación en el artículo 3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, “todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona”, sentando las bases para la libertad, la justicia y la paz en el mundo.

La historia de la humanidad registra a varios líderes religiosos como grandes promotores de la paz:

Santa Teresa de Calcuta ganó el Premio Nobel de la Paz por sus esfuerzos para con los más pobres y necesitados, sus palabras y sus obras fueron de gran aliento. Juan Pablo II prácticamente desapareció el comunismo en su natal Polonia y jugó un rol importante en la caída de varios gobiernos dictatoriales del mundo. San Martín de Porres dedicó su vida a trabajar en favor de los pobres, fundando un orfanato y un hospital de niños. San Juan XXIII, durante su tiempo como embajador de la Santa Sede, salvó refugiados judíos durante la Segunda Guerra Mundial. San Óscar Romero, promotor de los derechos humanos, pugnó siempre en contra de la pobreza, la injusticia social y la violencia, promoviendo el respeto a la dignidad humana. El papa Francisco, líder de la Iglesia católica del mundo, con sus actos y palabras, ha hecho suyos los dolores de la humanidad, elevando proféticamente su voz incansable en la búsqueda del perdón y la no violencia. Dalái Lama, líder budista y promotor entusiasta de la paz, escritor, poeta, educador, exfundador de instituciones dedicadas al fomento de la cultura, la educación y los estudios de la paz alrededor del mundo.

Destacaron líderes políticos como Nelson Mandela, conocido como Madiba, el primer presidente electo democráticamente en su país, Sudáfrica, y famoso por su frase “nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel o su origen o su religión”. Luchó contra el racismo, en favor de la igualdad y los derechos para los negros en África. Mahatma Gandhi y su frase célebre: “No hay camino para la paz, la paz es el camino”. Abogado, político y pensador indio, fue asesinado en 1948 por reivindicar y conducir la independencia de la India a través de métodos no violentos. Martin Luther King acuñó la frase “tuve un sueño”, en función de la igualdad racial y los derechos civiles de los afrodescendientes y el resto del mundo. Rigoberta Menchú, líder indígena precursora de la primera campaña pacífica contra el régimen guatemalteco, defendiendo a los pueblos originarios y campesinos que han sido despojados de sus tierras. Ahed Tamimi, desde los 12 años ha luchado por la causa palestina en contra de la ocupación israelí, acciones por las que fue detenida en 2018, con tan sólo 16 años de edad.

Datos del Informe Global sobre Desplazamiento Interno elaborado por el IDMC, en el año 2018 refiere que 41.3 millones de personas fueron desplazadas debido a conflictos, el 69.1% de los desplazados vive en África subsahariana, los países con más conflictos son Etiopía, República Democrática del Congo, Siria, Somalia y Nigeria, ciertamente, ahora se suman los casi 10 millones de desplazados de Ucrania a Europa.

La paz no sólo significa ausencia de guerra, sino que supone la existencia de un entorno libre de violencia, donde la tolerancia y el respeto por los demás es fundamental. ¿O no, estimado lector?

Vesperino

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