Se reúnen corruptos en restaurante de Tapachula

• El extitular de SOPYC, Jorge Betancourt; el constructor y esposo de la alcaldesa de Tapachula, y la diputada del Verde Ecologista, Rocío Guadalupe Cervantes
• La corrupción en su más alto nivel se hizo presente en un restaurante de Tapachula.

Aunque ya se había dicho que la alcaldesa de Tapachula, Rosy Urbina Castañeda, es una de las traidoras de la Cuarta Transformación y del gobernador Rutilio Escandón Cadenas, nuevamente se confirma al enviar a su esposo, Tomás Gerardo Rubiera Espadas, en su representación, para “negociar” obras del Ayuntamiento de la Perla del Soconusco.

El constructor, Rubiera Espadas, se reunió con el exsecretario de Obras Públicas y Comunicaciones (SOPYC), Jorge Alberto Betancourt Esponda, y la diputada local del Verde Ecologista de México, Rocío Guadalupe Cervantes Cancino, estos últimos en representación del exgobernador, Manuel Velasco Coello.

Desde del 2018, cuando Rosy Urbina era síndica municipal, benefició a su esposo Rubiera Espadas, a través de la adjudicación directa, incluso a allegados y familiares constructores, por lo que ahora, en su calidad de alcaldesa, ese círculo de corrupción se ha fortalecido.

El esposo de la alcaldesa representa a la constructora “Asturias Construcciones y Proyectos S.A. DE C.V.”, misma que ha sido beneficiada con proyectos de agua potable, vialidades y obras de infraestructura social, sin darle oportunidad de participar a otras constructoras, lo cual constituye un delito.
Asimismo, ha beneficiado a la Constructora Grupo Tapachula S.A. DE C.V., con más de 16 obras, donde figuran los nombres de Eduardo Pérez Sandoval y Gilberto González Medina, este último relacionado directamente con empresas de la familia Gurría y de Rosy Urbina Castañeda quien el día que tomó protesta como alcaldesa expresó: “No más corrupción en Tapachula”.

Relacionan también al Grupo Empresarial de Servicios del Sureste, de Luis Alberto Rojas Lagunas, amigo cercano a la familia Rubiera Urbina. Incluso, para lograr su propósito, hacen uso de prestanombres, a través de empresas fantasmas, para acaparar los recursos de la federación y del estado.
Cabe recordar que hace un par de años, Tomás Gerardo Rubiera Espadas fue observado por la Auditoría Superior del Estado (ASE), por cobrar facturas infladas en obras estatales y municipales, con lo que regresaría una suma millonaria.

Por otro lado, Jorge Alberto Betancourt Esponda, reiteradamente acusado de corrupción y vinculado al exgobernador Manuel Velasco Coello, tiene Carpetas de Investigación por un desvío de 98 millones 928 mil pesos, como parte de sus actividades como exsecretario de Obras Públicas y Comunicaciones (SOPYC), en el 2015; Otra por malversión de 13 millones de pesos 846 mil pesos, en el 2016. Siendo titular del INIFECH (Instituto de Infraestructura Física Educativa del Estado de Chiapas), en el 2014 dejó un pendiente un faltante de más de 20 millones de pesos, de acuerdo con denuncias penales vigentes.

Por Armando Chacón Ramírez Corzo

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