Una maestra cristiana se rehúsa a usar lenguaje inclusivo por «ir contra su religión»: la suspendieron y ella los demandó

La maestra de 58 años argumenta que cualquier política que requiera que ella use un lenguaje diferente al sexo biológico del estudiante “viola activamente sus creencias religiosas»

Las personas no binarias son quienes no se identifican exclusivamente como hombre y/o mujer, ya que pueden identificarse como hombre y mujer al mismo tiempo, o como alguien que está completamente fuera de esas categorías socioculturales. Por ello, estas personas usan pronombres neutros, y piden que se les identifique como tal.

Sin embargo, hay quienes por su educación social, cultural y/o religiosa les cuesta asimilar esta categoría, tal como ocurrió con Pamela Ricard, una profesora de matemáticas cristiana que llamó a una estudiante «señorita» en una secundaria ubicada en Fort Riley, Kansas.

Lo anterior sucedió en abril del año pasado, cuando después de la clase, otro compañero le envió un correo electrónico a la maestra para informarle que la estudiante ahora usaba el pronombre “él” y un nombre diferente. Al día siguiente, Ricard usó el apellido de la estudiante para evitar llamarla con el pronombre que le habían señalado.

Ante ello, la maestra fue suspendida de su trabajo por negarse a usar el nombre de pila y los pronombres de género preferidos de la estudiante.

Sin embargo, la profesora se defendió presentando una demanda en la que explica que el Distrito Escolar del Condado de Geary violó sus derechos constitucionales y no acomodó sus «creencias religiosas con la comprensión bíblica y cristiana tradicional de la persona y su sexo biológico».

Ricard, de 58 años, ha enseñado en esa escuela desde 2005, pero fue suspendida por dirigirse a una estudiante “biológicamente mujer” como “señorita”, pues según ella, llamarla así respetaba a la estudiante y al mismo tiempo defendía sus convicciones religiosas.

Dicha demanda dice que Ricard cree que Dios asigna el género al nacer y cualquier política que requiera que ella use un lenguaje diferente al sexo biológico del estudiante “viola activamente las creencias religiosas de la Sra. Ricard”.

Ahora, Pamela está demandando a la junta escolar, así como a la directora de la secundaria, Kathleen Brennan, alegando que las acciones del distrito violaron los derechos constitucionales de Ricard a la libertad de expresión y el libre ejercicio de su religión.

Cabe mencionar que ni la escuela ni el distrito tenían una política formal sobre los pronombres de género en ese momento, pero Ricard fue suspendida bajo las políticas de intimidación y diversidad e inclusión del distrito.

Una semana después de su suspensión, la directora de la escuela envió al personal nuevos materiales de protocolo y capacitación que les exigían que usaran los nombres y pronombres preferidos de los estudiantes.

El distrito amenaza con disciplinar a Ricard nuevamente, e incluso posiblemente despedirla, si se niega a usar los pronombres preferidos de los estudiantes o elige usar un lenguaje neutral en cuanto al género, según la demanda.

El Heraldo de México

Arriba
error: Alert: ¡¡El contenido está protegido !!